9 de enero de 2011

Autoconcervación

.
Gente con un poco o nulo sentido de Autoconcervación conozco mucha.

.
Hasta pareciera que les pica por meterse en líos y problemas que ilusamente consideran que los sacaran de otros o que simple y sencillamente les solucionaría la vida, de modo momentáneo desde luego.

.

“Por lo demás luego vemos”

.

Ese pinche sentido de la gente de creer que todo se va a solucionar por arte de magia!, por ende y sigo de manera firme lo siguiente:

.

“La suerte no existe, el destino menos,
eh hay porque debemos mirar a ambos
lados de la calle antes de cruzar”

.

Pero para bien o para mal, alguna vez todos, absolutamente todos pasamos por la idea ilusa de que meternos en una mala situación resolverá otra, “seres humanos” a fin de cuentas.

.

Incontables veces yo lo hice, me metí en pedos y después creí (tontamente) que podría salir con solo tronar los dedos, pero na!, eso ya fue! Ya evolucione! Jajaja ahora puedo ver para atrás y reírme de la gente que ilusamente sigue metiéndose en pedos, lo que me duele es que una de las personas que más quiero nomas no se le ve el sentido de Autoconcervación por ningún lado, y es nefasto porque se ve a leguas a donde va a ir a parar! Pero bueno! Ese ya no es mi pedo! Sigamos participando mejor!

.
Pal caso!
.

Gente con poco sentido de autoconcervación se encuentra en todos lados!, definitivamente, y lo más probables es que te orillen a meterte en pendejadas también, por ende yo recomiendo ampliamente esbozar una gran sonrisa y decir:

.

“Gracias, pero no gracias”
.

2 comentarios:

PHERRO dijo...

Pues como diche el dicho:
"el que por su gusto es buey, hasta la coyunta lame".
¿Capici signorina?
Pero cuando es alguien que quieres, se siente feo verlo darse de topes y no entender, aún así, cada quien decide hacer de su vida un papalote, ja, ese es otro dicho dicharachero.
Me gustan las etiquetas de tus posts, "gente rara", jajajaja me mordí la lengua jajajaja.
Cuídate Devil Maiden, luego nos leemos.

El Ser Supremo dijo...

Yo por eso solo disfruto de los placeres de vivir sin preocupaciones y de vez en cuando divertirme con los tontos pleitos de los demas